Hoy la cosa va de blogs y de blogueras, blogueras como Susana Corral del blog de belleza BdeBelleza, toda una referencia en el sector de la belleza y en donde puedes encontrar un montón de consejos y trucos de esos que nos gustan tanto en A Ponernos Guapas.

A Susana, desde siempre, le gustó eso de verse bien y desde muy joven ha ido probando todo cuanto producto caía en sus manos, aprendiendo a base de errores en un tiempo donde no existían redes sociales y donde el mejor consejo que podías obtener era el de algún familiar, de tu amiga o de tu vecina.

Hoy en día BdeBelleza recopila opiniones sobre productos, las famosas reviews como se conocen entre los bloggers, tiene una sección exclusiva para las revisiones de los productos de Mercadona pero también incluye otras recomendaciones sobre moda, cuidado de las uñas o de la piel. Un must have en el mundo bloguero que te invito a visitar.

Pero como decía hoy toca reflexión y es que después de casi 7 años con mi blog abierto toca hablar un poco de este mundillo tan apasionante y, a veces, incluso deslumbrante. 

Dicen que cualquiera puede tener un blog y así es. Cualquiera puede abrir una bitácora y verter en ella sus conocimientos, pensamientos, poner sus fotos, etc; pero de abrir un blog a ser “blogger” como Susana hay un trecho y en el camino, mucha incomprensión. Solo quien le haya dedicado horas a bloguear entenderá por qué lo digo: que si estás perdiendo el tiempo, que si todo el día con “potingues”, que si eso que haces lo hace cualquiera, que si no ganas nada, que si no te lee nadie…

Frases que salen siempre de la boca del que nunca ha escrito una línea en un blog y que nos vienen a la cabeza en los momentos con más dificultades haciéndonos dudar en nuestros comienzos o en los momentos bajos.  

Reconozco que los comienzos siempre son difíciles. Yo empecé en el mundo bloguero allá por abril de 2014 y con unos cuantos añitos pero como muchas ganas de aprender. Aterricé en el mundo blogger sin saber absolutamente nada de nada y todo lo fui aprendiendo sobre la marcha, a base de tutoriales, cursos, vídeos de Youtube, blogs con tips para blogs y sobre todo mucha paciencia y horas detrás de la pantalla cacharreando.

Con A Ponernos Guapas quería ir dando a conocer mi opinión de los productos Oriflame que iba probando y lo hice a lo bestia y sobre todo sin medios: con un teléfono que era una patata y con idea nula de cuál debía ser la apariencia de un blog, el tamaño de las fotos, etc. Por suerte, aquella primera imagen, aquel primer logo y aquella primera paleta de colores quedan lejos. Aun me pregunto ¡¿cómo pude salir así al mundo?! Pero, ¿sabes qué? Si quieres empezar, empieza. Ya irás cambiando cosas y evolucionando porque, si nunca empiezas, nunca tendrás tu blog.

A mí hay un tema que me gusta mucho y que hace tiempo que no trato por aquí y es el de la motivación. Por eso te voy a dar un consejo. Si tienes pensamientos de esos que te impiden avanzar o te hacen ver el vaso medio vacío lo mejor es que te rodees de otras personas que están haciendo lo mismo que tú. Ten tu tribu de blogueras con la que puedas intercambiar experiencias, consultar dudas y, por qué no, desahogarte en los momentos más complicados.

Dicen que en este mundillo hay mucha rivalidad pero a mí me gusta quedarme con las experiencias positivas (que son muchas más que las negativas) y con todas esas personas que he ido conociendo por el camino.

¿Y tú alguna vez pensaste en abrir un blog?